Get Adobe Flash player

Jesús de Nazaret

Jesús de Nazaret

StatPress

Visitas hoy: 111
Visitas Totales: 31657
Desde: 24/09/2015

VI.4.3.01. “Y tú ¿quién dices que soy yo?

 

Jesús preguntó a sus discípulos sobre quién decía la gente que era Él. Le respondieron varias cosas. Jesús concluyó:“Vosotros ¿quién decís que soy Yo?”.

Casi todos estamos bautizados. La pregunta, pues, nos llega de lejos en el tiempo, pero se hace intensamente actual.

Un psicólogo actual, define muy bien la condición para ser felices: Que necesitamos un plan de vidasaber para qué vivimos (sentido)tener un propósito vital… La vida debe fluir(M. Csikszentmihaliyi. “Fluir. Una psicología de la felicidad”.)

Aparece esta cuestión ahora porque son demasiadas las personas que se engañan. El grado de libertad individual que hemos alcanzado en la sociedad occidental para “planificar” nuestra vida es casi ilimitado. Lo novedoso que manifiestan los psicólogos es que hay demasiadas personas “cortas de vista”, ven como ideal de vida lo más inmediato: pasarlo bien, tener mucho dinero, etc. Esto es un descomunal engaño social. Es, además, tan tonto como mirar al dedo que te señala la luna.

¿Somos muchos los cristianos que estamos de hoz y coz en esta tontuna? ¡Sí! Muchísimos bautizados vivimos en la INOPIA… ¡gran nación!

Sabéis lo que es el puenting… Lógicamente, nos entra un verdadero canguelo en cuanto nos damos cuenta de que todo eso que anhelamos – bienes, posibilidades, belleza, etc. – puede irse al carajo al vernos colgando de una cuerda como peleles con la esperanza de que “alguien tire de la cuerda” para subirnos de nuevo al puente.

Copio: “La muerte es lo único que puede arrebatarnos todos nuestros logros. El miedo siempre está ligado a aquello que no queremos perder. Ahora bien, cuando la vida empieza a intuirse no como conquista sino como don gratuito, la actitud fundamental deja de ser el agarrar y pasa a convertirse en un generoso abandono, en un soltar confiado. De esta manera, el relato de la muerte y resurrección de Jesús puede convertirse en nuestro propio relato…” porque es relato de amor del Padre, de exigencia pero intensa felicidad, de fidelidad, de fe y esperanza, ¡¡de SENTIDO!!

Al final, resulta que la pregunta de Jesús “quién es Él” rebota y se nos devuelve como ¿quién soy yo?

En el vídeo siguiente se da un notable ejemplo de una persona que vio a Jesús en los niños que rebuscaban en un basurero. “Entonces ¿todos de cabeza a las misiones?” ¡No! En la vida “normal” de cualquier persona hay muchas ocasiones y maneras de responder a esta pregunta de Jesús.