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Jesús de Nazaret

Jesús de Nazaret

StatPress

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III.4.2.02. La perla encontrada, el tesoro escondido.

Son parábolas cortitas, más fáciles de entender que de practicar. Aquí restringimos mucho su significado. Dicen así:

«El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y, por la alegría que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel

«También es semejante el Reino de los Cielos a un mercader que anda buscando perlas finas, y que, al encontrar una perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra».

En las dos parábolas Jesús plantea el mismo tema: la escala de valores. En la vida “tenemos” multitud de “cosas”: “Soy listo”… “Soy preciosa y a mis padres les sale el dinero por las orejas”… Estábamos a la puerta del colegio el primer día de clase. Mi compañero se fijó en un niño “nuevo” y me comentó: “¿Ves qué mal repartido está el mundo? Mira ese crío: alto, rubio, rico y listo… y encima, de ojos azules.”

Bien. Todas estas cosas las “tenemos”… pero cuando realmente encontramos el Reino de Dios las vendemos, las pasamos a segundo lugar… Los medios que tomamos para ir constuyéndonos como personas de valor dependen en gran medida, no de lo que “tenemos”, sino de la importancia que damos a “cómo vamos siendo”. En nuestra “escala cristiana” de valores, “construir” el Reino de Dios es lo primero.

Un ejemplito “muy concreto” para hacer pensar: Crisis laboral. Empresa con 20 trabajadores, casi todos técnicos muy cualificados. Sobran ocho. Al paro. Para algunos es una auténtica tragedia pues tienen obligaciones familiares. “Pensamientos” del jefe de la empresa: “No podemos pagar sueldos. No es culpa mía. Si despido a ocho salvo el puesto de doce… ¿Y a qué ocho “elijo”? Algunos, está muy claro ¿¡Pero hasta ocho!?” En la escala de valores de este Jefe, las personas valen mucho más que “su” empresa. Decisión final: Bajada drástica de sueldos, empezando por el suyo. La “perla preciosa” son las personas, no “su” empresa y “su” sueldo ganado justamente.

Pregunta final: ¿Cuánto tiempo duraría la actual situación de miseria, amenazas, guerras, hambres… si los cristianos nos propusiésemos “construir el reino de Dios antes que cualquier otra cosa de las muchas buenas que se pueden hacer”? ¡Se admiten apuestas!

Padre nuestro, que estás en el cielo;
Santificado sea tu Nombre.
Venga a nosotros tu reino.
Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación.
Y líbranos del mal.

Amén

Dios te salve, María, llena eres de Gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,
Ruega por nosotros, pecadores,
Ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.