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Jesús de Nazaret

Jesús de Nazaret

StatPress

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Desde: 24/09/2015

III.4.1.15-bis. Evangelio de San Juan. Presentación.

Fue  escrito a finales del siglo I. Partiendo de hechos concretos, presenta grandes discursos en boca de Jesús, de intenso contenido teológico.

Sin embargo, da muchos detalles – fechas, datos del templo, etc. – de gran valor histórico.

Las dificultades por las que pasaba su comunidad eran sobre todo dos:

  1. La oposición de los judíos, que negaban que Jesús fuera el Mesías.
  2. La corriente gnóstica (= los poseedores del conocimiento perfecto), de influencia platónica, que negaba la humanidad de Jesús.

Los judíos acabaron echando a los cristianos de sus sinagogas; los marginaron.

Contra los judíos, insiste en que Jesús es el Mesías e Hijo de Dios.

  1. “Quien me ve a mí ve al Padre”.
  2. Dedicación absoluta de Jesús a la Voluntad de su Padre.
  3. Su “soberanía” en todo momento, sobre todo en su Pasión.

Contra los gnósticos acentúa la encarnación y la humanidad de Jesúspues decían que el cuerpo de Jesús era sólo aparente. (Por ello se les llama docetas, “apariencia”).

Esos dos puntos –divinidad y humanidad de Jesús– más la fe, son los más importantes de este evangelio. Pero hay  otros:

  1. Es de una gran dureza contra los líderes judíos, reflejo de la confrontación de la comunidad de Juan con ellos.
  2. El Espíritu SantoJesús Resucitado nos comunica su Espíritu. Éste nos aclara y completa la revelación de Jesús, nos da fuerza para seguirlo y nos conduce a la misión en el mundo (Sacramento de la Confirmación).
  3. Habla del misterio de la Santísima Trinidad. El Espíritu habita en nosotros y nosotros en Él.
  4. Contraposiciones clave: muerte-vidaluz-oscuridadvista-cegueraverdad-mentira, etc. Debajo de lo que narra, hay siempre un segundo plano. Jesús está en los dos: como muy humano (con los sentimientos y limitaciones humanas) y a la vez como quien está por encima de todo, consciente de su misión. Juan superpone el “Jesús humano e histórico”, que no sabía y no podía, y el “Jesús resucitado”, que es para quien nos pide la fe.

Dos  ejemplos:

  1. En el incidente del Templo, Jesús habla de la destrucción del Templo, pero se refiere a su persona. Los oyentes de aquel momento no podían entenderlo.
  2. En el relato de la Samaritana Jesús habla del agua viva, que es Él mismo, pero la Samaritana entiende el agua del pozo.

Precisamente este relato puede ser una especie de síntesis de la profunda interrogación y reflexión que hace este evangelio sobre el misterio de Jesús.