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Jesús de Nazaret

Jesús de Nazaret

StatPress

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Desde: 24/09/2015

III.4.1.02. Amar al prójimo… y algo más.

Con la palabra “religión” expresamos el conjunto de lazos (ideas, sentimientos, ceremonias, etc.) que nos unen o “religan” a Dios. Para Jesús no es posible amar, venerar, adorar, suplicar… a Dios sin tener en cuenta al prójimo, sobre todo si está necesitado. “Hágase tu voluntad”. Para buscar “su voluntad” ni siquiera hace falta ser “persona culta”. Tampoco hace falta ir a una iglesia o templo determinado… Basta ir al prójimo necesitado de lo que sea.

Lo anterior sí, pero hay que comprenderlo bien:

Jesús no confunde el amor a Dios y el amor al prójimo como si fueran una misma cosa. El amor a Dios no puede quedar reducido al amor al prójimo, ni el amor al prójimo significa que sea ya, en sí mismo, amor a Dios. Para Jesús, el amor a Dios tiene una primacía absoluta y no puede ser reemplazado por nada. Es el primer mandato. No se disuelve en la solidaridad humana. Lo primero es amar a Dios: buscar su voluntad, entrar en su reino, confiar en su perdón. La oración se dirige a Dios, no al prójimo; el reino se espera de Dios, no de los hermanos.

Jesús no está pensando en transformar el amor al prójimo en una especie de amor indirecto a Dios… Jesús es concreto y realista… No es posible amar a Dios sin desear lo que él quiere y sin amar incondicionalmente a quienes él ama como Padre… Esto es lo decisivo… En el Reino de Dios, el amor al prójimo toma el puesto de la Ley… En el Reino de Dios, toda criatura humana, aun la que nos parce más despreciable, tiene derecho a experimentar el amor de los demás y a recibir la ayuda que necesita para vivir dignamente”.

A los cristianos se nos presentan situaciones políticas realmente difíciles. Cuando tenemos que “materializar” el amor a Dios y al prójimo, juntos pero no revueltos, podemos encontrarnos ante problemas muy serios. Ejemplo: Nadie es dueño de la vida de otro ser humano. Pero, de hecho, “practicamos” esa pertenencia en el aborto, en la pena de muerte, en las guerras, etc. e indirectamente, en la economía.

Como cristianos tenemos algunas cosas que hacer: la primera pedir perdón a Dios por las brutalidades de nuestros pueblos. La segunda, pensar, estudiar, rezar… La tercera: gritar, denunciar… cuando consideramos que hay atropellos. Mostrarse cristianos en facebook, twiter, etc. es una buena manera de “anunciar” nuestra verdad.

Padre nuestro, que estás en el cielo;
Santificado sea tu Nombre.
Venga a nosotros tu reino.
Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación.
Y líbranos del mal.

Amén

Dios te salve, María, llena eres de Gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,
Ruega por nosotros, pecadores,
Ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.