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Jesús de Nazaret

Jesús de Nazaret

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Desde: 24/09/2015

I.3.2.2. El mal existe. La hamartiosfera o “esfera del mal”

En la película “La marca de Caín” se narra cómo un soldado inglés somete a tortura vergonzosa a un prisionero iraquí. Se avergüenza de sí mismo. Acude al capellán de la tropa: “Yo no soy creyente ni nada de eso… Pero… ¿Estoy libre de pecado?” De vuelta a casa no duerme, vive aterrado por la culpa. Se lava las manos continuamente. No logra borrar “la marca de Caín” de que les habló su comandante fallecido en combate…

Resulta curioso que personas no creyentes hablen no sólo de mal, sino de pecado.

¿Cuál puede ser la causa de esta identificación de mal y pecado que hacen personas no creyentes? La diferencia es clara: el mal existe, el que “padecemos” y el que “producimos”. “El mal que producimos” ofende a la Humanidad pues de alguna manera nos hace peores a todos. Pero también ofende a Dios.

Quizá la respuesta esté en que nuestra conciencia de Dios es mucho más profunda de lo que muchas personas “ateas” se creen. Durante la guerra de los Balkanes, años 90, un futbolista servio que jugaba en España comentó: “Yo soy ateo. Pero ahora rezo por mi patria”.

¿Qué podemos hacer nosotros? Rezar, rezar mucho … ¡y comprometernos!.

    • Rezar. Reconocemos que formamos parte de esa “esfera del mal” con nuestras culpas. Pedimos auxilio, fortaleza, para transformar nuestras vidas en focos de bondad, no de maldad.
    • Comprometerse: Menos empeño en disculparnos o escaquearnos… Ahí están Cáritas, SED, Manos Unidas, Cruz Roja…

ORACIÓN DEL POBRE

Vengo ante Ti, mi Señor, reconociendo mi culpa,
con la fe puesta en tu amor, que Tú me das como a un hijo.
Te abro mi corazón y te ofrezco mi miseria,
despojado de mis cosas, quiero llenarme de Ti.

QUE TU ESPÍRITU, SEÑOR, ABRASE TODO MI SER.
HAZME DÓCIL A TU VOZ,
TRANSFORMA MI VIDA ENTERA,
HAZME DÓCIL A TU VOZ,
TRANSFORMA MI VIDA ENTERA.

Puesto en tus manos, Señor, siento que soy pobre y débil.
Más Tú me quieres así, yo te bendigo y te alabo.
Padre, en mi debilidad, Tú me das la fortaleza,
amas al hombre sencillo, le das tu paz y perdón.