Get Adobe Flash player

Jesús de Nazaret

Jesús de Nazaret

StatPress

Visitas hoy: 111
Visitas Totales: 31657
Desde: 24/09/2015

VI.4.1.05. Contra todo pronóstico. Cine religioso 2010 – 11 (Alfa y Omega, 23-12-2010)

“Asistimos a un fenómeno insospechado en un mundo secularizado y beligerantemente anticlerical. En los escaparates más definitorios de la cultura de masas, las pantallas de cine, encontramos una cada vez más frecuente presencia de películas religiosas.

En los últimos años, se han estrenado muchas películas de contenido religioso, la mayoría dirigidas por ateos, agnósticos o indiferentes. 2010 pasará a la Historia por La última cima, de Juan Manuel Cotelo. Hemos tenido en nuestras pantallasLourdes, de la austriaca Jessica Hausner, directora agnóstica, con distribución de una compañía no habituada a servir películas con inquietudes religiosas. También pudimos ver Visión, sobre santa Hildegarda de Bingen, dirigida por la alemana no católica Margarethe von Trotta. Y acaba de estrenarse The Way, hermoso film de Emilio Estévez sobre el Camino de Santiago, producida por una empresa española dedicada normalmente al cine de terror. Pero si echamos la vista atrás, en esta década, recordamos títulos como El gran silencio (Philip Gröning, 2005), Las manos (Alejandro Doria, 2006), El noveno día (V. Schlöndorff, 2004), Natividad (C. Hardwicke, 2006), El milagro de Henry Poole (M. Pellington, 2008), Teresa de Calcuta (Fabrizio Costa, 2006), o Cartas para Jenny (Diego Musiak, 2009).

El panorama en 2011 es también prometedor. El 14 de enero se estrena De dioses y hombres, de Xavier Beauvois, cineasta francés cercano al partido socialista. El film, que representa a Francia en los Oscars, se inspira en el martirio de siete monjes cistercienses en 1996 en Argelia, a manos de unos fundamentalistas islámicos. Es un canto a la vocación cristiana, a la caridad, y un testimonio conmovedor de la misión del cristiano en el mundo. También presenta la verdadera religiosidad como única multiculturalidad posible. Un título mayúsculo en la historia del cine religioso.

Antes del verano, se estrenará Alexia, documental sobre esta niña que murió tras una penosa enfermedad, dando un testimonio de fe y alegría cristianas. En marzo se estrena There be dragons… Joffé presenta la santidad en el mundo contemporáneo de forma persuasiva y esencial. También habla sobre el perdón cristiano y el misterio del mal. There be dragons… presenta una visión del cristianismo limpia, desideologizada y atractiva.

En el primer trimestre de 2011, veremos La experiencia humana (Charles Kinnane), documental sobre el sentido religioso universal del hombre; la conmovedora Cartas a Dios (David Nixon), inspirada en hechos reales, que cuenta la relación epistolar entre un niño enfermo de cáncer y Dios. Por último, se estrena en enero la deliciosa película finlandesaCartas al padre Jacob (Klaus Härö, 2009), sobre el perdón y el cambio del corazón. Cuenta la historia de Leila, una ex-convicta y Jacob, un pastor protestante anciano y ciego.

En un mundo tan vacío de propuestas de significado, renace la pregunta por el sentido de la existencia con fuerza y urgencia, y el cine testimonia esa necesidad de custodiar la pregunta religiosa como una vía de salvaguardar lo humano. Es un motivo de esperanza, y una oportunidad de evangelización que muchos productores podrían aprovechar”.Juan Orellana.

Además: Cartas para Jenny, Ser y tener (francesa, 2004)

Padre nuestro, que estás en el cielo;
Santificado sea tu Nombre.
Venga a nosotros tu reino.
Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación.
Y líbranos del mal.

Amén

Dios te salve, María, llena eres de Gracia, el Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,
Ruega por nosotros, pecadores,
Ahora y en la hora de nuestra muerte.

Amén

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.