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Jesús de Nazaret

Jesús de Nazaret

StatPress

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Desde: 24/09/2015

VI.1.2.02. Fe y Ciencia. Tabla de algunos conceptos.

En la tabla siguiente damos en doble columna características de las actitudes de fe y científica. Antes, una cita de Carl Sagan, astrónomo, ateo: “Cada esfuerzo por clarificar lo que es ciencia y de generar entusiasmo popular sobre ella es un beneficio para nuestra civilización global. Del mismo modo, demostrar la superficialidad de la superstición, la pseudociencia, el pensamiento new age y el fundamentalismo religioso es un servicio a la civilización…” Ahora podría añadir la Cienciología.

Con la tabla siguiente pretendemos aclarar algunas ideas. El tema es “infinito”.

FE – ACTITUD DE CONFIANZA

La Fe es primero una actitud de confianza en algo o alguien.Hay que diferenciar la actitud de la persona de las “cosas” en que cree, el “contenido” de su fe.

CIENCIA – ACTITUD DE BÚSQUEDA

La Ciencia es actitud de búsqueda de la verdad física u objetiva. Las leyes científicas son primero hipótesis sobre la realidad; después se comprueban. Son enunciados válidos mientras no se demuestre lo contrario.

El creyente no espera que las “cosas” que cree sean demostradas por futuros creyentes. Admite de antemano que son “verdades” incomprensibles para la mente humana, pero no absurdas. Ejemplo: El creyente cree que “seguimos viviendo después de la muerte biológica de manera totalmente diferente”. Es una verdad indemostrable e incomprensible “para la razón humana”, pero no absurda. (Absurdo es un “círculo cuadrado”). Los contenidos de fe “desbordan” la mente humana. El creyente mantiene su actitud de confianza. Siempre en plano sobre-natural. El científico siempre confía que en algún momento otros científicos encontrarán la explicación perfecta del fenómeno que estudia. Ejemplo: Los científicos saben que existe la gravedad, la fuerza electromagnética y otras dos fuerzas que mantienen unidas las partículas del átomo. No han descubierto el nexo entre las cuatro. Pero esperan que alguien, algún día, lo encontrará. (Stephen Hawking dice que lo ha descubierto. Año 2010). El científico mantiene siempre cierta desconfianza: “Su” verdad quizá sea desbordada por otro científico. Siempre en plano natural.
El creyente no identifica lo que cree con las palabras o símbolos que emplea para expresarlos. Ejemplo: “Creemos” en un Dios “personal”, no en una especie de Potencia indefinida.“Sabemos” que el concepto o imagen (icono) de “persona” que empleamos es humano, no es adecuado para la Divinidad; pero es el menos malo que tenemos. La expresión de las verdades científicas se hace mediante lenguaje adecuado a la materia de esa ciencia. El lenguaje más empleado en Ciencias es la Matemática. Los números y demás signos son “iconos” creados por la mente humana que expresan adecuadamente lo que representan.
Actualidad social. Una actitud “mortal”: Muchos creyentes buscan lograr apoyo científico para hacer razonables sus creencias.Fracaso cantado de antemano. Creyentes “acongojados” ante la “autoridad” de los científicos. Les preocupan las “cosas que creen”, no la “actitud de fe”. La suya no es fe exactamente. Actualidad social: La Tecno-ciencia es la “estrella” de la película del siglo XX y XXI. Gracias a ella “disfrutamos”, bien que no todos, de nuestra “civilización occidental”. La “realidad” puede dar la razón al conocimiento científico. No se necesita acudir a explicaciones extracientíficas. Lo malo es la cantidad de lagunas que nos quedan…
La actitud de fe busca sentido a la vida, no utilidad; busca una plenitud que llamamos salvación o vida feliz definitiva. Une verdad con amor y esperanza. El ser humano se des-centra y se entrega. “Su actitud” de confianza es más radical que “su fe en…”. No busca verificación de sus creencias sino el modo mejor de “vivirlas”. Ejemplo: hay católicos que no creen en la existencia del purgatorio. ¿Dejan por ello de vivir como buenos católicos? No. No es considerado contenido esencial de nuestra fe. No impide a nadie ser un buen cristiano. La actitud científica busca explicación de cosas y fenómenos. Hoy día, se espera de la Ciencia la “salvación definitiva terrenal”. En ella hay tantos intereses humanos que hacen añicos esa esperanza. Ejemplo: la energía atómica podría arreglar la mayoría de los problemas que tiene la Humanidad… Pero empezó por emplearse para matar… no para salvar. Además, también en las Ciencias hay “lagunas” que requieren verdadera actitud de fe en supuestos aun no demostrados.Pero estas lagunas no inutilizan la labor del científico.
Hay personas que dan a sus ideas y/o trabajos valor de “sentido de su vida”; es para lo que nacieron, no quieren saber nada más, etc. Esta “devoción” o “dedicación” les ocupa la vida entera… Tienen hacia sus ideas, o ideología, una auténtica actitud religiosa. Por ejemplo, hay comunistas que ven su vida tan pegada a esta ideología que “viven” para ella: extenderla, convencer a los demás, implantarla en las naciones, etc. ¿Por qué no es esto una religión? Pues porque le falta la trascendencia sobre-natural. Puede que piensen en una cierta trascendencia dentro del mundo natural, la cual es responsable de su actitud “similar” a la fe religiosa, pero no es religiosa. Un comunista no necesariamente es ateo. Un creyente puede ser comunista: puede proyectar su vida hacia la trascendencia religiosa y hacia esa otra cierta trascendencia limitada. Ejemplo: Un comunista que luche por una revolución social que acabe con las diferencias tan brutales entre ricos y pobres y establezca un sistema político que garantice la estabilidad social conseguida… y al mismo tiempo se vaya implantando el Reino de Dios, cuyoobjetivo temporal es casi el mismo que el objetivo comunista. Este “creyente” tendrá muy difícil mantener su postura por “los añadidos” a la ideología comunista; como, por ejemplo, el ateismo ideológico de base añadido a la teoría comunista sociopolítica.
Fundamentalismo: dar a las verdades de fe valor universal, “lo explican todo”. Es meterse a jugar en el otro campo. Ejemplos:La aparición del Hombre sobre la tierra es como lo cuenta la Biblia. La evolución de las especies es inadmisible. Este fundamentalismo existió en el cristianismo. Fue desapareciendo desde hace 500 años. En el Islam sigue: Para muchísimos islamistas, el Corán tiene valor científico, jurídico y religioso. Cientismosólo las verdades encontradas por la Ciencia tienen valor. Podría decirse que es un fundamentalismo científico. Lo practican muchísimas personas que se dicen ateas. Ante la verdad indemostrable no se encogen de hombros; la niegan simplemente. Ejemplo: Tras la muerte bilógica vamos a la nada. Es imposible demostrar que seguimos viviendo como pretende la verdad religiosa.
La fe no vale para resolver problemas del estudio científico, ni orientar nuestra actividad tecnológica, excepto cuando la Ciencia toca temas en relación con el sentido de la vida. Ejemplo típico: el “derecho” al aborto libre. La Ciencia no vale para darnos una visión absolutista de la Verdad y, menos aún, dar su sentido último y ofrecer “salvación” definitiva. Busca soluciones, “salvación” en cierto modo, a los problemas temporales de la Humanidad.
Imagen creyente del mundo. Actualmente, los creyentes cristianos admitimos sin dificultades la imagen científica del Cosmos; incluso, esta imagen nos ayuda a comprender mejor que no podemos comprender, por ejemplo, cómo será el cielo. Comprendemos que lo que decíamos “vida eterna” es existencia fuera del tiempo y del espacio, existencia imposible de imaginar para nuestra “máquina de imaginar”, el cerebro. Si a nuestro cerebro le quitamos imágenes previas de tiempo, espacio y materia se queda sin materiales para crear nuevas imágenes.Sí “parece”, pero no es cierto, que choca con nuestra fe la afirmación de Stephen Hawking que damos en la casilla de al lado. Pero la fe cristiana nunca se basó ni se basa en la verdad o mentira de esa hipótesis. Esto es lo que no acaban de entender ni muchos cristianos ni muchos ateos, empezando por Hawking.La “base” de la fe cristiana es Jesús de Nazaret, el Cristo, Jesucristo: su vida, sus enseñanzas… y por fin, su resurrección (que por cierto es materia que está en el campo de la fe, no de la “demostrabilidad” científica). Esa es la fe que nos da sentido transcendente, religioso.

Lo de vida inteligente y libre en “otros mundos” podría chocar con la afirmación de San Pablo de que “Jesús es el primero en todo… y Dios recapitulará todas las cosas en Cristo”. La afirmación de fe es válida para nuestro mundo. ¿Por qué no podría serlo para cualquier otro que exista? Personalmente, esta posibilidad hace que ne sienta aun más poquita cosa de la que me siento frente al Amor y Sabiduría de Dios, el Dios de Jesús… Un puntito de existencia perdido en un universo descomunalmente grande… ¡Pero estoy seguro de que Dios me quiere! Esto es fe. No voy por la vida “a argumentazo limpio” para que los demás crean… La actitud de Fe se juega a base de testimonios, mucho más que de argumentos. La sangre de mártires es semilla de cristianos… El fundamentalismo religioso es un error.

Imagen científica del mundo. Todo lo que existe (espacio, tiempo y materia) empezó a existir en el momento del big-bang. Ni espacio ni tiempo son infinitos… por más que no podamos imaginarlos “no infinitos”. Tampoco la materia es infinita. Materia-energía son reconvertibles.Hawking dice, 2010, que la explosión, el big-bang, se produjo sola por la concentración de una cantidad descomunal de energía gravitatoria. Por tanto, a) No fue necesario un Dios que encendiese la mecha. b) Por tanto, Dios no existe…La conclusión a) puede que sea legítima. La b) es un exceso de su ateísmo “previo”Sólo demuestra (en el mejor de los casos que lo logre) que no es necesaria la hipótesis de la existencia de Dios para explicar el Universo. Pero no demuestra la no existencia de Dios. Esta afirmación “juega en el campo de la fe”, no en el de la ciencia. Leí en facebook cerca de 40 comentarios a esta noticia. Casi todos concluían que Dios no existe… ( ¡y que se les cierra el chiringuito a los curas…! ¡Con lo diferentes que son la velocidad y el tocino…!)

Otra hipótesis, no demostración, de Hawking es “que es posible que existan muchos universos similares al nuestro con “sus” tiempos, espacios y materias propios”. Y es muy probable que en ellos existan hasta miles de planetas en condiciones adecuadas para albergar vida inteligente y libre como la nuestra. Puede que sea cierto también dentro de nuestra galaxia. Es posible. Ahora hay que demostrarlo… estamos jugando en el campo de la Ciencia…

Carl Sagan “borró” muchas ilusiones demostrando que nunca lograríamos comunicarnos con otros seres inteligentes de otras galaxias. Puede que sí; puede que no. Ni le doy fe científica ni se la quito. Es más sencillo: no lo entiendo. La actitud científicase juega a base de argumentos; casi nada de testimonios. El fundamentalismo científico, o cientismo, es un error.

Aparición del Hombre por creación: La demostración científica de que el Hombre apareció en la tierra por evolución de las especies no es ninguna dificultad para la fe. La narración bíblica no es científica, sino simbólica. Que el ser humano está hecho de tierra es evidente. Que “el soplo de Dios” puede interpretarse como aparición de libertad en el Hombre es una verdad de fe. Pero no sería prudente por parte de los creyentes, “pegar este argumentazo” a un no creyente… ¡porque éste no juega en el campo de la fe! En su campo, el científico, hay que demostrarle que la libertad humana “no pudo aparecer” por evolución de las especies. Aparición del Hombre por evolución: es una verdad científica plenamente demostrada, aunque haya fundamentalistas que aun no se la crean… “Lo malo” para la Ciencia es el tema de lalibertad humana. Lo de la inteligencia tiene explicación por evolución, aunque son muchos los que dudan de “ese azar” en concreto. Lo de la libertad, hasta poder actuar en contra de los instintos más básicos como es el de la subsistencia, o hasta poder dar la vida por otro, aunque sea un enemigo… va en contra de la selección natural… ¡por lo menos! En el campo de la Ciencia, hay que demostrar que la libertad humana “pudo aparecer” por evolución de las especies…
La existencia del mal: la actitud de fe cristiana frente a esta realidad es la de hacer el bien, siempre, incluso a los que nos hacen el mal. La Historia nos “insinúa” a bofetada limpia, queel mal no se impide sólo con medios humanos. Pero no es demostrable. Sólo podemos constatar que se ha intentado, y no se ha logrado, en muchísimas ocasiones. La existencia del mal: La actitud científica es combatirlo a base de buscar causas, soluciones, hacer justicia, etc. Es posible. Muchos tienen esperanza de hacer desaparecer el mal con todos estos medios humanos. El primer gran intento de “hacer una humanidad nueva” lo hizo la revolución francesa. ¿Y qué? ¡Puff! ¡La tela que hay que cortar…!
Yo creo en Dios por el testimonio de Jesús. Creo porque confío en Jesús y, por tanto, creo en el Dios que Él predicó y dio testimonio. Pero no comprendo en absoluto cómo es Dios, ni en modo alguno lo pretendo, entre otras poderosas razones porque caería en el absurdo de pretender abarcar “mentalmente” algo que yo mismo empiezo por definir como trascendente. Además, mi conocimiento de si existe o no existe Dios, nunca podrá ser científico, pues nunca, ni todos los sabios juntos, podrán someter a comprobación la verdad en la que yo creo: que Dios sí existe. Yo “también creo” en la teoría de Hawking por la autoridad científica que se le otorga entre todos los cientícos del mundo, porque comprendo (es un suponer) la teoría de launificación de las cuatro fuerzasNo creo a Hawking, exactamente, sino al hecho de que su teoría ha podido ser comprobada con experimentos controlados. Hawking no deduce que Dios no existe. Se limita a deducir que la hipótesis de la “necesidad de un poder extramundano que encendiese la mecha del big-bang es una hipótesis inútil porque la gran explosión pudo producirse sola”. Ni a Hawking ni a su testimonio ni a su teoría les confío mi vida, el sentido que la doy, lo que gozo o sufro, etc.

FILOSOFÍA, PUNTO DE ENCUENTRO

La Filosofía tiene, como la religión, la función de dar sentido a la vida y a todas “sus cosas”, también a la Ciencia. “Filo- sofía”, griego, es “amor a la Sabiduría”. La Filosofía acentúa la dimensión “racional” (propia de la razón humana) de la Sabiduría. Por esta “afición” de la Filosofía, nacieron las Ciencias.

Todos, si nos preguntamos “porqués”, nos hacemos filósofos. Nos preguntamos porque sentimos necesidad vital de dar sentido a nuestras vidas y tener una visión global del mundo. Cuando la fe religiosa es “consciente, crítica, personalizada”, es decir, cuando adoptamos una actitud parecida a la de las ciencias pero referida a los contenidos de nuestra fe, los creyentes también buscamos explicación, sentido, al mundo en el que vivimos. Desde una actitud “sabia” es fácil saber en qué campo se está jugando en cada cuestión y cuando se pasa de uno a otro.

«Por sí misma, la práctica de la ciencia ni aleja al hombre de Dios ni lo acerca a él… La decisión de creer o no creer se toma por otros motivos, ajenos a la actividad científica; pero, una vez tomada, la ciencia ofrece un medio poderoso para racionalizar y reafirmar la postura personal»

Las dos actitudes no se dañan, sino que se favorecen. La fe da horizonte de sentido a la actividad científica. Esta, por su parte, evita una ilusoria racionalización de la fe (dogmatismo, fundamentalismo…) y así ayuda al misterio religioso, «lo purifica, lo libra de la hojarasca tras la que a veces se oculta».