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Jesús de Nazaret

Jesús de Nazaret

StatPress

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Desde: 24/09/2015

V.1.1.11. María en la resurrección de Jesús.

En los evangelios se habla de apariciones de Jesús a María Magdalena, a los Apóstoles, a discípulos, etc. pero no mencionan a su Madre.

Creo que es sencillo. “Ver” a Jesús resucitado es, ante todo, un acto de fe. Otra cosa es cómo se cuenta “esa visión”. Los primeros cristianos entiendieron que Jesús no estaba en el sheol, una especie de lugar sin luz en el que esperabanla “salvación definitiva” del Mesías.

Los primeros testigos de la resurrección enseñaron fundamentalmente eso: que la situación de salvación definitiva, “eterna”, traída por el Mesías era para todos los seres humanos, no sólo los de un pueblo, y “había sido alcanzada ya por Jesús”, que era el “primogénito”, la “cabeza”, etc. de los redimidos… Que el Padre Dios no lo había dejado en el sepulcro, que lo había “resucitado”, “exaltado”, “glorificado”… y que ese era el destino de todos nosotros.

¿Necesitó María una “visión” especial de esta fe? ¿Hubiera añadido algo a los testimonios de mujeres y hombres que “lo vieron”? María, su Madre, seguramente cuando aun tenía el cuerpo muerto de su Hijo en brazos al pie de la cruz ya se confesó a sí misma que en su Jesús se habían cumplido las Escrituras sobre el Mesías, que su Jesús no podía quedar en el sheol, que el Padre Dios lo devolvería a una vida distinta, pero vida real, espiritual. Sí sería la primera en adorar a su hijo como Enmanuel, verdadero “Dios con nosotros” hecho hombre. El capitán que ejecutó la crucifixión confesó:“Verdaderamente éste era Hijo de Dios”.

Esta canción del grupo Kairoi dice tanto más en pocas palabras que lo dicho en los párrafos anteriores. Escuchar, rezar…la fe incierta se transforma en firmeza… esperando con María se llenaron del Señor…

ESPERANDO CON MARÍA 

El Señor ha estado grande, a Jesús resucitó,
Con María, sus hermanos, entendieron qué pasó.
Como el ciento que da vida, el Espíritu sopló,
Y aquella fe incierta en firmeza se cambió.

GLORIA AL SEÑOR,
ÉL ES NUESTRA ESPERANZA,
Y CON MARÍA SE HACE VIDA SU PALABRA.
GLORIA AL SEÑOR,
PORQUE EN EL SILENCIO,
GUARDO LA FE SENCILLA
Y GRANDE CON AMOR.

Pues sus ojos se abrieron y también su corazón,
La tristeza fue alegría, fue su gozo el dolor.
Esperando con María se llenaron del Señor,
Porque Dios está presente si está limpio el corazón.